La reunión que siempre acaba en tensión
En muchos equipos hay dinámicas recurrentes: una persona que domina las conversaciones, otra que se calla aunque discrepe, una tensión que nadie nombra pero todos sienten. Estas situaciones no suelen resolverse solas.
La formación en comunicación emocional ayuda a identificar qué rol ocupa cada persona en ese patrón y qué pequeños cambios en la forma de participar pueden alterar la dinámica del grupo.